martes, 28 de junio de 2022

Recreando juntos

 No dejes de soñar
Manuel Carrasco


Algo más que un adiós... un homenaje y reconocimiento agradecido.

Creo que voy a ser breve, lo intuyo, o no. Lo que sea será. Escribiré seguido hasta donde me dé, para contar cómo este año tuve la suerte de soñar que poníamos los cimientos para seguir creciendo. Y ese sueño era compartido, primero con mi subdirectora, Cristina, y después con todos los que se dejaron contagiar de ilusión, nuestro Comando C y cada una de las comisiones que lideraron, para finalmente tratar de hacerlo llegar a cada rincón de nuestro cole... Y todo ello gracias a Luis, nuestro dire, que nos lidera humildemente, desde el trabajo silencioso, el respaldo cómplice y el empuje cariñoso a cada una de nuestras locuras.


Llegamos a Barcelona despistados, con incredulidad y mucha alegría, "hemos sido uno de los 50 colegios elegidos de España", el único de Málaga, para desarrollar un proyecto de liderazgo para el 
aprendizaje con la fundación Educaixa (Aquí está la noticia, salimos en la prensa). Esto fue en julio de 2021. Tres días de intensa formación y transformación del proyecto que teníamos en mente. Bombardeo de ideas, no dábamos abasto para asimilar tanta información, tantos frentes abiertos, tantas posibilidades. Yo a cada sesión de trabajo ya quería volverme para Málaga, "ya lo tengo", quería parar, necesitaba no pensar más, ya tenía bastante para diseñar nuestro proyecto y ponerlo en marcha. Pero no, a cada nueva sesión más y mejores ideas, y más entendíamos qué perdidos andábamos y cuánto bien nos hacía escuchar y reflexionar sobre el liderazgo. 

Y recuerdo, una de las sesiones últimas, ya recopilando información para reconstruir nuestro proyecto, yo acelerado, queriendo no perder el hilo, "escribe esta idea", le decía a Cristina, que tomaba notas, y ella, oídos sordos y mirada pensante. "Pero ¿por qué no escribes?". Porque estábamos aprendiendo a pensar juntos. Y pensar juntos es diálogo, es búsqueda, es escucha y confianza en la persona que tienes enfrente. Gracias eternas.

Y el juntos se hizo más grande. El último día nos presentaron a nuestras compañeras de viaje, cuatro luchadoras gaditanas con las que emprender un camino de amistad crítica y vida compartida, de la mano de nuestra "facilitadora" (Así pone en los papeles), hada madrina, que creó el clima y la magia para que durante el curso creciéramos como líderes y evolucionaran nuestros proyectos. 

Málaga, Algeciras y Ceuta, con una parada intermedia en Sevilla. Este ha sido nuestro trayecto, con tres encuentros en los que asentar amistad, complicidad, compromiso y trabajo. Y la mente siempre en nuestro claustro y en nuestros alumnos. Cada parada ha ido despertando mayor admiración de unos hacia otros. ¡Qué regalo habernos embarcado juntos! ¡Qué regalo entregarnos desde el minuto cero! Los que creemos damos gracias a Dios, los que no, dan gracias a la vida, y juntos damos gracias por cada momento vivido. Gracias equipo, gracias Anabel.



Mientras... en nuestro cole... qué fácil es liderar cuando hay un gran equipo, con título y todo, Comando C. Pasábamos la semana esperando a que llegara el martes para poder vernos..."¿Hoy nos vemos?" preguntaban con ojillos de ilusión. Y más ilusión todavía cuando el martes era después de uno de nuestros viajes. "Seguro que tendréis muchas cosas que contarnos". Nuestros martes han sido la siembra, hemos reflexionado juntos, hemos aprendido a preguntar, a escuchar, a cuestionarnos lo que hacemos, a soñar futuros deseados, a planificarlos... Han sido nuestra terapia y nuestra recarga de batería también. Pero han sido sobretodo momento de hacer equipo, construir visión y hacerles creer en la imagen de líderes que vemos en ellos. Gracias, comando C.



Hoy más que nunca somos conscientes de cuánto necesitamos y cuánto queremos mejorar nuestra atención a la diversidad y nuestra forma de evaluar. Sabemos dónde estamos. Sabemos dónde queremos ir. Sabemos con quiénes contamos. Y tenemos la disposición. 

Como diría Ángeles, nuestra antigua directora, "nuestro claustro... para comérselo". Y mira que ha sido un año muy complejo por todos los vaivenes de protocolos; por cómo está saliendo nuestra sociedad de la pandemia, y por ende las familias de nuestro cole y nosotros mismos; un año con muchísimas complicaciones laborales ajenas a nuestro cole pero que nos han resquebrajado en varios momentos; un año con mucha carga de problemas provocados en su mayoría por falta de comunicación, falta de empatía y falta, a veces, de sensatez, que han supuesto un desgaste físico y mental extraordinario. Pues en estas condiciones, sacando fuerzas unos de otros, por el apoyo mutuo y por el compromiso hacia nuestro alumnado, nos hemos encontrado un equipo que se crece y que se ha lanzado a transformar nuestro colegio. Gracias, compañeros.


¿Y ahora qué? Ahora a seguir, no está todo hecho, ni mucho menos. Ahora toca generar alianzas. Alianzas con los alumnos, son y deben ser los principales protagonistas en esta historia, está en juego su aprendizaje y su preparación para ser y vivir; Alianzas con las familias, remar en la misma dirección o el barco no va a ningún lado, giraría sin llegar nunca a puerto; Alianzas con otros coles, redes que nos hagamos seguimiento y acompañamiento, que no estamos solos y que construimos juntos sociedad; Alianzas con mi compañero de curso, de ciclo, de etapa y de colegio, amigos críticos, personas que me quieran y que quieran lo mejor para mis alumnos, que me ayuden a ser la mejor versión de mí. 


En el fondo este es el liderazgo al que aspiramos, lograr que cada profe, cada alumno, cada familia... dé lo mejor de sí, construya, busque compañeros con los que crear lazos para soñar juntos ese futuro deseado y planificar cómo conseguirlo, sin esperar a que nadie nos lo diga, atreviéndonos a emprender los cambios necesarios y reforzar los que ya se han iniciado, desde la escucha, la empatía, el servicio y el cariño. 

Nos queda una parada antes de empezar a diseñar el próximo curso. A mediados de julio volveremos a Barcelona, a poner un punto y seguido a nuestro proyecto. Haremos valoración del impacto real alcanzado en el centro, en los profes y en nosotros mismos como líderes. Compartiremos y celebraremos los logros de cada equipo de trabajo, y supongo que nos impulsarán a pensar los próximos pasos a dar en cada cole... pero para mí no será igual, ni para nuestro cole. Yo echaré de menos el thinking together, echaré de menos los silencios y las esperas acompañadas para que las ideas afloren, echaré de menos que me hablen del Rocío, echaré de menos que me lleven la contraria con tanta elegancia, echaré de menos seguir aprendiendo con tanta intensidad, pero sobre todo echaré de menos a la persona. ¿Y el cole? El cole echará de menos a quien en dos años ha sabido dar continuidad a una jefatura de secundaria respetando todo lo heredado; echará de menos el trabajo silencioso, constante, calmado, lúcido, ilusionado; echará de menos el talento dialogante y el compromiso con cada alumno; echará de menos a la amiga que no cambia a pesar del cargo; echará de menos el apoyo a cada profe, el impulso que los mejora y la paciencia esperanzada.

Es un nuevo proyecto, un nuevo reto y una nueva ilusión. Sabíamos que era cuestión de tiempo. 
La familia San Patricio se expande, otra vez, como los últimos veranos. Empieza a ser costumbre y empiezan a faltarnos lágrimas. No somos de nadie y somos de todos. Nos toca animarte a seguir volando, a buscar nuevos aliados con los que recrear tus sueños y a mirar hacia adelante con la certeza de que eres la persona adecuada, con los dones necesarios y en el momento oportuno. Damos gracias a Dios confiadas. Él nos guía. Él ha pensado en nosotros antes incluso de llegar a nacer, estamos en sus manos amorosas, tú y el colegio Obispo San Patricio... Sé feliz.



viernes, 24 de junio de 2022

Agradecimiento

Gracias a la vida que me ha dado tanto.
Mercedes Sosa.

A la comunidad educativa que formáis Obispo San Patricio y Virgen del Carmen,

Quiero daros las gracias por todo el trabajo y cariño que habéis dedicado a nuestro hijo, desde el "Buenos días" de por la mañana al llegar al cole al "¿Qué te pasa? No te preocupes, llamamos ahora mismo a tus padres", porque sabéis que hay sitios reservados solo a una madre o a un padre, y en esos momentos habéis sabido permanecer a su lado y dando a veces incluso más confianza que nosotros mismos 

Mi hijo siempre ha sido un buen alumno pero con carencias, como todos, que habéis sabido trabajarle y convertirlas en virtudes. Mi hijo tiene una mente alucinante pero nunca le han gustado las tareas escritas, habéis conseguido que tenga gusto por el trabajo, y por el trabajo bien hecho. Mi hijo tenía las ideas muy claras en su cabeza y era amante del resultado, habéis hecho que se enamore también del proceso, que aprenda a expresar y razonar las conclusiones para que las podamos entender el resto de mortales. Mi hijo siempre ha querido destacar y tener buenas notas, habéis conseguido aprovechar esa fuerza en beneficio del aprendizaje, sin regalarle nada habéis conseguido que lo saque todo. Mi hijo era un niño al que le gustaba brillar y figurar por encima de sus compañeros, gracias a vosotros ahora disfruta haciendo brillar a los que le rodean, construye sociedad, se pasa las tardes ayudando a que sus amigos aprendan y mejoren sus notas, explicando por vídeollamada las tareas y estudiando juntos, nos cuenta los resultados de clase como méritos de él y de todos sus compañeros, es líder entre líderes que se apoyan y se quieren, y que quieren lo mejor unos para otros. Gracias por crear ese entorno. Mi hijo era fullerillo al entregar las tareas, se despistaba y se hacia el remolón, quería terminar pronto o trabajar lo mínimo posible, era un niño, habéis conseguido no solo que cumpla los plazos y mejore sus trabajos y presentaciones sino que además a que se planifique mejor y disfrute su aprendizaje, que se sienta orgulloso por sus esfuerzos y todo ello sin sentirse machacado, porque habéis entendido que generar responsabilidad y autoexigencia hacia el aprendizaje tiene más que ver con el acompañamiento, la escucha, la confianza y las expectativas que se generen que con la penalización, la bajada de notas o la regañina fácil. Mi hijo tenía experiencias de fe en casa y en la parroquia, en el cole se ha encontrado con personas de Dios, personas que muestran su rostro con sus palabras y forma de actuar, siendo ejemplo y modelo para él. Y gracias sobre todo porque mi hijo ha sido feliz aquí, sus años en el colegio Obispo San Patricio han sido un regalo y una bendición. Mi hijo era un buen alumno y ahora es una gran persona. Damos gracias a Dios por cada uno de los que habéis pasado por su vida. Gracias.

Ahora, eso sí, una queja sí que tenemos... Por culpa de profesores como vosotros hoy mi hijo no sabe lo que quiere, le gustaría ser todo. Le gustaría ser maestro de primaria, pero también profesor de secundaria, e historiador y matemático o ingeniero, o filólogo que enseña alguna lengua o humanidades, o científico... O lo que sea... pero al estilo de los de Obispo San Patricio.

Gracias a cada persona que formáis está comunidad de Obispo San Patricio y Virgen del Carmen, nunca podremos pagaros tanto bien como le hacéis y le habéis hecho.

Con cariño, este padre agradecido.





martes, 15 de marzo de 2022

La guitarra, entre enseñar y aprender

Puso en sus brazos de bronce 
La guitarra cantaora. 
En su bordón hay suspiros.
Manolo Escobar.


A veces pienso que algunos profes somos como guitarristas, pero no cualquier tipo de guitarrista, "tocaores flamencos". Y pienso en esos tocaores flamencos enseñando a los alumnos a tocar la guitarra. 

He ahí esos virtuosos de su instrumento mostrando sus dotes, entonando los mejores acordes y arpegiando las mejores melodías... para que sus alumnos aprendan. Y tocamos y tocamos, canción tras canción, recitales diarios, derroches compositores con técnicas depuradas y partituras espléndidas,  improvisadas cuando es necesario para obtener una mejor sonoridad, como músicos de jazz con nuestras guitarras de palo santo... 

Y enfrente... y enfrente nuestro más querido auditorio, nuestro alumnado. Y en la mente... la sensación de que a pesar de todos los esfuerzos que hacemos no están aprendiendo a tocar la guitarra como "es debido".

Y es que a veces, estamos tan ensimismados tocando y mostrando cómo hay que tocar que podemos caer en la trampa de confundir enseñar con aprender. Son dos verbos que casi siempre van de la mano, pero no son lo mismo, y lo sabemos, pero cuesta tanto separarlos...

A veces nos da miedo que nos puedan romper la guitarra y por eso no la prestamos. A veces la melodía está pasada de moda y no entendemos que no les guste, con lo bonita que es. Otras veces, no somos conscientes de que cada niños tiene su propio instrumento, y nosotros empeñados en que todos toquen la guitarra, que es la que mejor suena y la que yo sé tocar.

Hay momentos en los que alguien nos propone una composición con muchos instrumentos, vaya, una partitura para orquesta o banda, incluso compuesta entre todos, hasta por los aprendices...y nos echamos las manos a la cabeza, ¿Eso cómo va a ser? ¿Cómo va a tocar cada uno un instrumento distinto? ¿Cómo voy a comprobar que cada uno sabe tocar? ¡Es de locura! 

Pero luego están los buenos guitarristas, o mejor, los buenos maestros y maestras, los que saben que hay que soltar la guitarra para que la cojan ellos, para que la toquen, para que la descubran, para que le saquen sonido, para que se les pueda modelar... ellos son los que tienen que aprender, los que vienen a componer nuevas melodías, los que vienen a dar continuidad y mejorar lo que somos, porque no se rompe, y si se rompe siempre se puede reparar u obtener otra, porque para enseñar hay que vencer los miedos... y los apegos. 

Somos más que guitarristas, no podemos conformarnos con tocar enfrente, nos toca estar al lado, ayudando con la posición de los dedos, con la forma de coger la guitarra, enseñando a tocar con partitura al que sabe leer y de oído al que aún no entiende las notas, mostrando la postura cuando es necesario. Nos toca ser modelo y ejemplo, pero no solo de cómo se toca el instrumento, también de pasión por la música, de confianza y cariño hacia nuestros alumnos y compañeros, toquen el instrumento que toque cada uno de ellos, y nos toca ser fervientes devotos de nuestros pequeños aprendices y de la música que hagan, suene como suene, porque sabemos que con la práctica y nuestra ayuda cada día sonará mejor... hasta incluso superar al maestro. 

Hoy una compañera me ha pedido que le ayude a mejorar como profesora, que quiere mejorar... Este año va a pedir una prejubilación... Estos son los imprescindibles, los que saben que hasta el final pueden seguir creciendo porque va en ello la vida de sus alumnos. Gracias maestra por enseñarme a aprender, por ser modelo que no se conforma con tocar frente al auditorio sino que prefiere estar sentada aplaudiendo a los verdaderos protagonistas, nuestros alumnos, y por elegir ayudarles a que cada uno encuentre su mejor sonido. Porque cada maestro tiene derecho y merece seguir creciendo, incluso los mejores.

Entre enseñar y aprender... me quedo con aprender. Solo los que están aprendiendo deberían dedicarse a enseñar, con la humildad del que sabe que el aprendizaje es sagrado.




jueves, 9 de diciembre de 2021

Homework

"Para aprender a quererte
Voy a estudiar como se cumplen tus sueños
Voy a leerte siempre muy lentamente
Quiero entenderte"
Morat

Tareas para casa.

Llevo un par de semanas rondando varias páginas sobre investigaciones con evidencias acerca de lo que funciona en educación y cómo funciona.

Al parecer, los deberes en casa no llegan a tener todo el impacto deseado, al menos en primaria, donde los estudios muestran que apenas hay diferencias entre los alumnos que tienen tareas para casa de los que no, y en secundaria relativamente, aunque hay que decir que son más eficaces y más efectivos según se avanza en el nivel escolar. El caso es que hay distintas variables a tener en cuenta como son el tiempo que deben durar, la forma de realizarlos, la complejidad, el tipo de tarea, la motivación del alumnado... Para primaria: breves, relacionados con lo que se esté trabajando y que impliquen participación familiar.

Y en esto ando, dándole vueltas a las tareas para casa. ¿Qué deberían practicar mis alumnos en casa?

- Por un lado, me parece fundamental que en casa sientan que son protagonistas de su vida. Revivir las mejores experiencias del cole y del parque, que narren su vida y que la familia les ayude a reinterpretarla desde ese protagonismo consciente de que no estamos solos y que necesitamos a los demás. Preguntas como: qué has aprendido hoy, cómo lo has aprendido, a qué se parece lo que has aprendido, cómo lo puedes usar en tu vida, qué hacen tus compañeros (poniendo el acento en todas las conductas que queremos que asuman)...

- Despertar la curiosidad, en caso de que estuviera dormida, o avivarla. Responder a cada pregunta que nos hagan con una nueva pregunta que les lleve a profundizar mucho más o a tener que buscar ellos mismos la respuesta y razonarla. "Mira, papá, ¿aquello es un ave? - ¿Cómo sabes que es un ave?" Y dejarnos sorprender por su emoción y frescura.

- Hola, buenos días, gracias, por favor... y perdón. Otra tarea debería ser llamar a cada persona por su nombre, interesarnos por los demás, deserarles los buenos días, sentirse agradecidos y a la vez hacerles saber que hay cosas que aunque nos correspondan se piden "por favor" y que hay otras que no nos pertenecen y por eso las pedimos "por favor" y siempre después el "gracias", tanto si hemos recibido lo esperado como si no.

- Jugar y jugar de forma reglada, aprender las normas básicas y respetar los turnos, para ello es fundamental que lo hagamos en familia. El ajedrez, el parchís, el dominó, los juegos de cartas... Que aprendan estrategias para obtener la victoria, y como dice el himno del Málaga C.F. "sin orgullo cuando gana, cuando pierde sin rencor".

- Leer juntos, interesarse por sus lecturas, hacer de cuentacuentos, inventar historias y vivirlas juntos, disfrazarse, cantar con gestos o sin ellos, dibujar, elaborar nuestras propias obras de arte. Cada día una nueva aventura.

- Colaborar en las tareas de casa, a su nivel y capacidad, limpieza, orden, organización, participar en la compra, en la elaboración del menú de la semana, diseñándolo o incluso como pinche. Ser parte activa del hogar.

- Pasear por la calle, jugar juntos en el parque, en el campo, en la playa, quedar con amigos, visitar algún museo o edificio, conocer su historia, nuevas localidades... abrir sus horizontes.

- Y rezar, enseñarles a ver las señales del Reino y a reconocer la mano del Dios creador y Padre amoroso de cada uno de nosotros; del Dios Hijo Salvador y modelo de vida; del Dios Espíritu Santo que nos acompaña y nos impulsa a ser mejores personas. Pedir por las personas con las que convivimos y dar gracias por cada momento de nuestra existencia. Al menos situarlos ante el Misterio, para que algún día puedan elegir...

Y así, poco a poco, como diría un presentador de la tele, tendríamos "éxito... absoluto". O al menos nos habríamos asegurado menos tiempo de pantalla y más tiempo de convivencia, menos tiempo de soledad y más tiempo de entorno humanizante. Porque no debemos olvidar que los deberes, así como el resto de tareas que se proponen en el cole, son para construirnos como personas que viven en sociedad, preparadas para labrarse su futuro y para mejorar el lugar en que vivimos, a nivel local y global.

Soñar, que otro mundo es posible, que hay cura para cada enfermedad, que no haya pobreza, que el planeta se recupera, que las personas vivamos en paz y dignidad, que nadie se queda atrás...




martes, 16 de noviembre de 2021

En construcción

Pasa, entra
y siente que hay quien duda como tú
pero se abraza a lo que tiene
y se levanta con la fuerza que le queda.
Pedro Guerra.


En construcción, como la vida misma, en un sin parar parando y en un sin querer queriendo. 

Nos damos cuenta de que la única forma de crecer como sociedad es caminando juntos y, que para crecer como sociedad, necesitamos crecer como escuela, también juntos. 

En ellos estamos, en construcción. No hay otra. Juntos. Fomentando reflexión. Proponiendo nuevas rutas, a veces poco exploradas que necesitan de la creatividad, la mirada limpia y la humildad para poder recorrerlas. Y la mano amiga. El impulso lo suele dar alguien, a veces es algo que leemos o que escuchamos, queriendo o por casualidad, pero lo que nos mantiene es la mano amiga de quien camina a nuestro lado. No estamos solos, menos mal. 

Hoy nuestro claustro sigue dando pasos. Con timidez, con titubeos, pero juntos, sin miedo. Conscientes de que cada grano que aportamos construye. Queremos una sociedad más justa. Queremos unos alumnos mejor formados, mejores personas. Líderes capaces de transformar nuestro mundo en un mundo mejor, más parecido al Reino que propone Jesucristo.

En construcción inclusiva, porque ese Reino es de todos y para todos, en él cuenta cada ser humano como ser único e irrepetible, perfecto, creación de Dios.

En construcción comunicativa, desarrollando nuestra capacidad para trasmitir y compartir con otras culturas. En un mundo más globalizado al que conocer y del que aprender, y un mundo al que ofrecer también nuestra visión.

En construcción con todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance. La tecnología al servicio de la persona. Favorecedora de entornos futuros que empiezan aquí y ahora. Entornos llamados a ser humanizantes, que eludan nuevas esclavitudes y generen posibilidades en lugar de incertidumbres.

En construcción desde la accción y desde la tutoría, acción tutorial que nace para el acompañamiento y que bebe del encuentro de todos los agentes implicados en la educación de cada uno de los miembros de la comunidad educativa.

En construcción cooperativa, haciendo equipo, entre nosotros, con el alumnado, en comunión con las familias, juntos por un bien común que se centra en entrenarnos y entrenar a cada personas para que aprendamos a vivir juntos. Empujándonos unos a otros a ser la mejor versión de nosotros mismos.

En construcción que ser revisa, que usa las herramientas de evaluación que le ayuden a reconocerse en crecimiento y a saber qué nuevos pasos debe dar.

En construcción Evangélica, es Cristo mismo quien nos pastorea, es su palabra y los valores de la buena noticia los que nos guían.

En construcción de uno mismo, porque un mundo como el que queremos dibujar solo se sostiene si estamos en desarrollo, en evolución, como docentes y como personas. Recuperando los valores que nos enraízan y han permitido la evolución, y acogiendo con ilusión y esperanza aquello que nos hace ser más humanos y mejores maestros. Aprendices que lideran y construyen desde la maestría con una vocación común y en una entrega generosa y amorosa que nace de Dios.

En construcción.


miércoles, 1 de septiembre de 2021

Bienvenido nuevo curso

As long as we're together.

Martin Garrix "Together"


¡Qué regalo volver a reencontrarnos!
 
Está mañana hemos invitado a los profes a realizarse una foto con algún compañero al que admiran o del que han aprendido o simplemente por haber compartido un tiempo juntos o por el tiempo que ha de venir con los que hoy son nuevos para nosotros y ya forman parte de la familia del colegio obispo San Patricio. 


Mientras, escuchábamos la canción 
de Álvaro Fraile "Cuenta conmigo", de fondo, testigo de abrazos y saludos, todos vestidos de blanco como si de una fiesta ibicenca se tratase. Todos juntos y bienvenidos. Sin condiciones. Porque esa es la clave, el cariño, la confianza y contar unos con otros para llegar lejos. 

Y subimos al salón de actos, y allí recibimos a cada profe con un gran aplauso al ritmo de la canción "Rock and roll" de Gary Glitter, al más puro estilo NBA. "Nananá, na, eeeh!!!" 
Como el gran equipo que somos y estamos llamados a ser. Y tras ver un trozo de la película Coach Carter nos hemos puesto a soñar con nuevas metas para nosotros y para el cole, y exponer nuestros miedos e inquietudes ante el curso que empieza. Y hemos pedido a papá Dios, que nos cuida y acompaña, que sostenga este proyecto para que llegue a nuestros alumnos y sus familias... Y más allá.
 
 
Esto es precisamente lo que queremos para nuestros alumnos, que se sientan valorados por lo que son, no solo por lo que hacen o puedan llegar a hacer. Ya son perfectos como son, son nuestros alumnos, y es fundamental para aprender y para trabajar que se nos reconozca, que se nos valore, que se crea en nosotros y que se nos acompañe tanto en los momentos llanos del camino como en los terrenos empinados, sin anularnos sino empujándonos a ser la mejor versión de nosotros mismos, viviendo en plenitud, con entusiasmo, todo aquello que nos toca vivir. 

Y todos hemos venido de blanco... Quam tabula rasa, dispuestos a reescribir juntos nuestra historia, para dejar huella, en equipo, en familia, porque sus metas son nuestros caminos. (Versionando un poco el lema que tenemos para este curso).


Y llegó el momento de compartir nuestras metas e ilusiones para el cole y nuestras preocupaciones o miedos.


Mi sueño convertir el colegio en un espacio de unidad y encuentro, de trabajo en equipo, que alimente la mente y el alma, en el que todos puedan brillar y hacer brillar, el profesorado, alumnado, las familias y hasta el entorno.  
 
Mi miedo o inquietud, que llegue a rendirme por las críticas o incomprensiones, por el no crear equipo y sentirme solo. El inmovilismo, el cree que ya hemos llegado y estamos bien.

¿Y ahora qué? Ahora trabajar. Preparar este apasionante curso que tenemos por delante, juntos, con nuestros alumnos en la mente y en el corazón.


viernes, 16 de julio de 2021

Liderazgo para el aprendizaje

 It´s a beautiful day. 

U2.


Vuelta a casa tras 3 días de intenso trabajo gracias a @educaixa, a @ioe_london, especialmente a Mark, Montse, Meritxell, Cesc y Anabel, al resto de facilitadores y a los nuevos compañeros con los que nos hemos embarcado en esta apasionante aventura de conseguir que nuestros alumnos aprendan más y mejor para llegar a transformar nuestra sociedad en un mundo más justo. 

Han sido 50, solo cincuenta, los centros de toda España elegidos para aprovechar esta oportunidad de liderar un proyecto de mejora que durante un año contará con el asesoramiento, acompañamiento y seguimiento del mejor de los equipos que uno pudiera soñar. No estamos solos. Son muchos los que desean un futuro mejor para nuestras escuelas y hay los que además ponen su granito y ayudan a que se puedan concretar esas mejoras.


Nos venimos de esta primera fase con muchísima ilusión (Saturados pero contentos, ha sido muy intenso y necesitamos tiempo para aterrizar tanto vivido y tanto aprendido) contamos con la necesidad de seguir creciendo y vemos que se nos ha generado la posibilidad para ello. No hay prisa pero sí urgencia, está en juego el futuro y presente de nuestros alumnos, y como clave la constancia, pequeños pasos que generen grandes avances.


Es un día precioso y, tras el sueño reparador, se van asentando nuevas ideas promovidas por la profundidad de la experiencia vivida. Es verano, tiempo de descansar, qué duro fue el año y qué campeones todos, necesito parar... Pero qué ganas de que llegue el día 1 de septiembre para poder ver a mis compis y compartir con ellos todo lo que podemos conseguir juntos.


Hasta entonces un inmenso abrazo y un vídeo. Hay vientos de cambio, de mejora... y los vamos a vivir juntos... 

Y los vamos a hacer realidad juntos. Together.